Mi curiosidad por conocer el origen de los nombres de nuestros pueblos, partió de comprobar que, viviendo en el término municipal de Algatocín, dos arroyos Gato y Gatos, ambos afluentes del río Genal, ronronean por el término municipal de Casares. Por su parte el río Gaudares, tras desaparecer por la Cueva del Hundidero, en el tm. de Montejaque, pasa con pereza del salón al tejado, y reaparece en la llamada Cueva del Gato. Por la vertiente este del Torcal de Antequera, araña todo cuanto
puede arañar, un arroyo con el nombre de Arroyo Viejo del Gato. En Los Pedroches (Córdoba) nace un río Gato, que no consiguiendo a un ratón finge que va tras una hoja seca... y así llega al río Guadalmellato, a su vez afluente del Guadalquivir. Yéndonos más lejos, también es de la partida el río Gato -afluente del Arnoia- en el Concello de Cartelle.
Ahora nos viene muy bien la frase del narrador francés Paul Morand:
"Los gatos son incomprendidos porque no se dignan explicarse; son enigmáticos únicamente para quien ignora la potencia expresiva de su mutismo."
En realidad, nuestro problema no es su mutismo, es el habla que emplean. Se le atribuye al Emperador Carlos, la frase:
"Hablo en español a Dios, en francés a los hombres, en italiano a las mujeres... y en latín a mi gato."
Y claro, ¡nuestros gatos no nos hablan en latín!, lo hacen en una lengua prerromana, el íbero. En efecto, los iberos describían con los topónimos las características del accidente geográfico al que se lo aplicaban. Nos encontramos ante un buen número de hidrónimos iberos.
Para ubicarnos en el tiempo pero también en nuestro entorno, baste un ejemplo: el acuífero de la sierra de Líbar acumula unos 100 Hm3 de agua, los cuatro grandes embalses que suministran agua potable a Sevilla tienen una capacidad máxima conjunta de 368 Hm3.
Aproximadamente la mitad de esa agua proviene de filtraciones del agua de lluvia a través de las calizas de las Sierras de Libar, de las colinas areniscosas de Las Sierras de Peralto-Cumbres y de las depresiones que encierran, Llanos de Líbar, del Pozuelo, de Zurraque, de Montalate, de Valdio, de Villaluenga del Rosario, los Llanos de Villaluenga, y de Benaoján.
La otra mitad se debe al caudal aportado por los ríos que se pierden en sumideros kársticos, como ocurre con el arroyo de los Alamillos en los Llanos del Republicano y el ya mencionado río Gaduares. Este desaparece por la Cueva del Hundidero para reaparecer posteriormente por la Cueva del Gato, vertiendo a continuación sus aguas al río Guadiaro.
La Cueva del Gato.
El sistema Hundidero-Gato recoge el agua de una amplia y relativamente llana cuenca que forma el río Gaduares, también llamado Campobuche. Nace cerca de la localidad de Villanueva del Rosario y lo nutren arroyos que desaguan las cumbres areniscosas de Peralto-Cumbres y Alcornocales. Tras un recorrido de 15 km, atravesando las Bogas Bajas, se ve capturado y encajonado por un cañón karstico que, como consecuencia del potencial erosivo de los materiales abrasivos que transportan sus aguas, el mismo abre en el Cerro Tavizna (Montejaque).
No pudiendo escapar hacia el río Guadiaro, por la entalladura Mures-Cupil, como antes hacia. Aquel se sitúa hoy a 423 m sobre el nivel del mar, muy lejos pues de los 750 m en los que se situaba cuando el río Gaduares acudía a su cita desde la mencionada muesca Mures-Cupil. A pasado pues el tiempo y ahora buscando su mismo objetivo, se escabulle y evapora primero bajo la Presa de los Caballeros. Se ha calculado que al embalse llegan 0´8 m3 de agua por segundo, mientras que las pérdidas, a lo largo de su lecho, son de nada menos que 4 m3/s.
Finalmente, tras haber abierto la tremenda boca de la Cueva de Hundidero, a 593 m sobre el nivel del mar, el río Gaduares, desaparece a través del macizo calizo. Tras unos 5 km de recorrido lineal, con rumbo general N-S y sólo 165 m de descenso, vuelve a desgarrar la pared caliza, abriendo la Cueva del Gato, ya en el término municipal de Benaoján, y confluir con el río Guadiaro.
Dejemos que sean los iberos los que describan lo que vemos... ¿por qué les ven ustedes los bigotes al gato? Toda vez que la emisión fonética equivalente a U sería utilizada para expresar agua, los términos íberos U(G)A.TA = que tiene el agua y (G)ATA = paso, brecha, desfiladero, se habrían fusionado en un tercero U(G)ATA que vendría a significar algo así como "puerta de agua o puerta abierta al agua". Una magnífico retrato de lo que contemplan nuestros ojos ante la Cueva del Gato.
Atajate, es un pequeño pueblo, 11 km2 de superficie y 142 habitantes, que, junto al Cerro Cuervo, se extiende por una suave vaguada del Valle del Genal. En el son muchos los arroyos, Arroyo Audalazar, Arroyo de la Fuente, Arroyo del Molinillo, Arroyo de las Zorreras, Arroyo del Loro, Arroyo de Yuncas, Arroyo del Tajo del Águila. En este caso su nombre ATA-ATE = puerta del puerto, la puerta grande, hace referencia a su condición, de punto de paso, entre los Valles del Genal y Guadiaro, hoy a través de la carretera local que une Atajate y Jimera de Libar, construida en 1952.
En el caso del río Gaudares, se incorpora a la formación (G)AT, el conjunto U.AR.IZ.
¿Entonces, cuál sería el origen del término Algatocín?
En 1887 llegó a tener hasta 2159 habitantes. Su estructura es morisca con calles muy estrechas, muy irregulares, pendientes, y sinuosas. Entre ellas se ha mantenido viva una tradición popular que afirma que Algatocín, fue residencia de la princesa Algotisa, Esta habría sido hija de un rey moro de Ronda, y del nombre de ella debió derivarse el que hoy tiene el pueblo.
El nombre de Algatocín, AL(G)ATA.AUZIN, incluiría el orónimo AL que haría referencia a la prominencia que domina la villa 300 metros más arriba, el Fraile. Este con una altura de 1069 m, forma parte del largo cordal calizo, que se constituye en divisoria de dos cuencas las del Genal y la del Guadiaro.
Con este componente se asocia y fusiona GATO/GATA, que tiene como núcleo de la frase la voz ATA = puerta y que como se ha indicado puede proceder de la asociación: U(G)ATA= puerta, paso, brecha, desfiladero de agua,
El componente AUZIN, resultaría de la fusión entre la combinación AUZ, que sugiere la idea de cavidad y el plural del hidrónimo U.TZ, UTZIN.
Con ello podríamos interpretar una posible frase original AL(G)ATA.AUZIN como "en el alto existe una puerta abierta al paso del agua". Y en efecto, a media altura en nuestra subida al Fraile, nos encontramos con "Las Pilas" una fuente de abundantes y buenas aguas.
La composición original AUZ = cavidad, a que se ha hecho referencia, persiste en Gaucín, señalando quizás a la Garganta de las Palas. También en Álora nos encontramos con un arroyo denominado de Cerro del Cura, C)UR.A = el agua.
Alcaucín, a la sombra de Sierra Tejeda, que incorpora a la frase ARKA.AUZIN, la formación ARK/ALC = piedras o peñascales, puede traducirse como "que tiene aguas en la boca de las peñas". Con ello se hace referencia a los manantiales que dan origen, entre barrancos, al Arroyo del Alcazar, al Arroyo de la Fuente y al río Cárdenas, y cuyo encuentro da lugar al río Alcaucín.
Este es un buen momento para indicar que la voz primitiva ARRU = tajo, barranco dejó su testimonio en la voz castellana Arroyo (ARRU.UI = agua de barranco). Plinio ya mencionó la palabra indígena Arrugia = agua de barranco para referirse los torrentes de agua liberados por las minas para obtener las arenas auríferas.
Los ríos Genal y Guadiaro. Genalguacil y el vecino Jubrique.
Por tierras de Cantabria discurren dos ríos también con el nombre de Genal y a ello podemos añadir el Genil afluente del Guadalquivir que nace en Sierra Nevada.
La voz GEN significaría, en íbero "nacimiento o manadero", IL = "agua desprendida o corriente". Si nos situamos en Igualeja es fácil entender el significado original del termino Genal "agua desprendida de un nacimiento o manadero".
En el término de Jubrique nace el arroyo Genagardua que incorpora la voz ARRUA-ARDUA = el barranco.
Con ello quizás Genalguacil, localidad próxima a Jubrique no deba su nombre a un origen árabe (ey-yenan y al -wazir, jardín del Visir), si no íbero. GEN.ARCO.A(H)IL = agua desprendida de la roca de la fuente.
El vecino Jubrique como Ubrique parte de topónimo URI, como el pequeño río Ubrique de Jayena (Granada). El significado de todos ellos, U)UBI(R)IK.E, sería el mismo, acuático. Y en efecto son muchos los cursos de agua de los que bebe Jubrique, situado en la falda del Cerro del los Hoyones, el río Monardilla, arroyos Horcajo, de Enmedio, de la Rijerta, del Barco, Estercal, Genagandua, Chorrillo y el río Lavar.
Por lo que al Guadiaro se refiere, hace acto de presencia el antiguo ARO, con un significado que aún se mantiene cuando usamos las voces hormiguero, basurero, comedero y que podrían leerse como "lugar de ... abundante". Esta indicación de existencia de gran cantidad de agua se revela en Jimera de Libar, recurriendo a una redundancia, esto es haciendo uso de dos términos de igual significado H)I.MA.AR.A = el agua abundantísima y LI.BAR = tiene agua.
Bena/Beni, ¿casa de...?
En el Valle del Genal Bajo se suceden las poblaciones de Atajate, Benadalid, Benalauría, Algatocín, Benarrabá y pasado el Ventorrillo de San Antonio, Gaucín a los pies de la Sierra del Hacho.
En el Valle del Guadiaro, en paralelo a las vías del tren y al río que le da nombre, vamos encontrando Montejaque, Benaoján, Jimera de Libar, Cañada del Real Tesoro y El Colmenar.
En el término municipal de Benadalid existe un arroyo denominado Benamaya y otro denominado Benajamuz en Algatocín. En Atajate, las Huertas de Benajarra incluyen una fuente de abundante agua. En el término municipal de Genalguacil existen dos lomas con los nombres de Benajarón y Venaestepar.
Con frecuencia pensamos que los topónimos que empiezan por BEN, son de origen árabe. Quizás, la mayoría de ellos eran sólo la adaptación al árabe de antiguos nombres ibéricos.
Así como ejemplo, el término Benaoján ("casa de panaderos"), podría reflejar una secuencia evolutiva del tipo: U.EN (tiene agua) _ VEN-BEN_ VENA-BENA. La partícula AN fue incluida para significar elevación. Benaoján, U.EN.UY.AN, está dominada por la vertiente oriental de la Sierra de Libar, la Sierra de Juan Diego, de significado similar y que podía entenderse como: (J) U.ANDI.GO = zona de agua alta, siendo en ella donde se encuentra la Cueva de la Pileta.
De forma parecida, el término Vinaroz, asignado a un arroyo que corre por Atajate, podría reflejar una secuencia evolutiva del tipo: U.IN (tiene agua) _ VIN-BIN_ VINA-BINA.
Perteneciendo Benaoján al Parque Natural de Grazalema no está de más indicar que su origen podría encontrarse en la frase GAR.TZA.AL.IMA = el agua abundante del alto de las cumbres.
Como Benaoján, también incorporan la partícula AN = elevación, el monte Anícola de 1214 m, situado en el límite entre los términos de Júzcar, Jubrique y Estepona, y el arroyo Anicarón que se desprende desde el macizo de Cascajares en dirección a Igualeja. Este último incluye además la formación I(H)AR = agua abundante, aguazal.
Por cierto en la cumbre Anícola, al norte de Estepona, nace el río Castor, y en la Sierra Blanquilla, el Pozo Gastor, río perteneciente al término municipal de Atajate. Pues bien, ambos esconderían el primitivo AST.UR = agua de peña.
¿Y Benalauría y Benadaliz?
Generalmente se considera que Banu-jalid, término árabe que significa Hijos de Jalid y que procede de la tribu beréber que tuvo su asentamiento en este lugar.
En este caso, Benadalid, ocupado tras el despoblamiento de Benamaya, tendría su origen en la frase ibera AZ.AL.ITZ que traducido significaría "las aguas del peñascal". Sobre la frase original habría actuado la palabra de origen árabe ad-dalil, el guía. De hecho no muy lejos en la Sierra de los Pinos en Cortes de la Frontera brota una copiosa fuente a la que los lugareños llaman Adalid. En efecto son muchos los arroyos que recorren su tm., Espiche, Frontón, Benamaya, Gorgote, Fuensanta, Judíos, Alfacara, etc.
El tm. de Benalauría, se extiende además por Las Canchas, Siete Pilas y Las Vegas. U.EN-ALA.URI.A, U.EN haría referencia a que en este pueblo afloran hasta cuatro fuentes, llamadas Castañar, Alberca, Fuente Encina y Sierra Pilas y ALA.URI.A, indicaría una vez más "el agua del alto o de arriba".
La cumbre Poyato (1137 m) en Benalauría, como el Fraile en Algatocín, forma parte y en este caso se constituye en paso del largo cordal calizo, que se constituye en frontera entre las cuencas del Genal y la del Guadiaro. Resultaría de la fusión del orónimo PUY/PUJ al término UL = torrente grande del monte. Y en el, mirando al Guadiaro, un nacimiento nutre de aguas frescas una fuente, La Fuentecilla.






